Alianza tuvo una cara distinta el domingo ferente a Cristal. Montaño volvió a parecerse a Montaño, Aguirre se constituyó en el delantero que Alianza no ha tenido en lo que va del año y todo el equipo se mostró diferente. Como que había recuperado la felicidad de jugar al fútbol.

Este fue el gran aporte inicial de José Soto en su duro debut. Formó un equipo que salió a jugar y jugó. Y cuando Alianza juega (y deja de lado las peleas y frustraciones), cuando se divierte, casi siempre gana. Y terminó ganando el primer tiempo con absoluta justicia.

A manera de paréntesis reconozcamos que la propuesta futbolística de Soto fue posible desde la tranquilidad que les dio a todos las declaraciones de Carlos Franco, quitándole a jugadores y cuerpo técnico la presión del campeonato. Que jueguen tranquilos fue el mensaje y Alianza jugó tranquilo... y funcionó.

Pero con eso no basta en el fútbol de alta competencia. Alianza se divirtió pero brindó al oponente con el que se había divertido, la oportunidad de devolverle el golpe. Pudo matar y no lo hizo. Dejó viva a la víctima (Cristal) y ésta se levantó buscando revancha.

Y no hago referencia sólo a los varios goles fallados por Alianza (y allí fallaron todos, incluso Montaño). Hago referencia fundamentalmente al período de tiempo que hubo entre el segundo gol de Alianza y el final del primer tiempo. Allí debió cerrar el partido y no quizo.

Foto: Miguel Bustamante, Terra

Lo dije más de una vez durante esos minutos. Alianza debía aprovechar. Cristal estaba desconcertado y el desconcierto suele signififcar descordinación defensiva. La moral aliancista atravezaba por su mejor momento y las posibilidades de hacer el tercero eran grandes si se intentaba. Pero no se intentó.

Después de su golazo de tiro libre, Montaño dio la sensación de haber sentido que había cumplido y merecía un desacanso antes de tiempo. No hay otra forma de explicar su desaparición de la cancha precisamente en esos minutos, tras su gol, que fue cuando Alianza debió aprovechar y golear si él apretaba el acelerador. Pero no lo hizo.

El sol estaba quemando y entonces Montaño abandonó la posición de 10 que es donde más le sirve al equipo (detrás de los atacantes), para volver al rincón izquierdo de la volante que le indicaron seguramente en el pizarrón inicial, pero desde donde aseguraba su intrascendencia. pegadito a la raya caminó bajo la sombrita y recibió el aplauso por lo hecho.

Insisto. Fue el mejor de la cancha, pero al mejor hay que exigirle que sea más todavía. Y Montaño falló porque precisamente cuando debió apretar para golear y liquidar el partido, decidió borrarse un ratito, descansando el tiempo necesario para que Cristal se recupere y vuelva al segundo tiempo convertido en otro equipo.

Y entiéndase bien que no le quito ningún mérito a la reacción celeste. Creo que en el medio tiempo Oblitas re plantea muy bien el juego. Saca un delantero para sumar otro al medio con el claro afán de recuperar la volante, perdida en el primer tiempo y tener la pelota para esperar con paciencia los espacios frente a un rival que previsiblemente se iba a cerrar un poco más atrás. Oblitas movió bien sus piezas y en eso le ganó con largueza el duelo a Soto. El diablo sabe más por viejo que por diablo.

Entiéndase bien que no menosprecio el corazón y garra puesta por los del Rímac para empatar un partido que parecía perdido. Ni la entrega ni la calidad táctica de Cristal están puestas en duda... Pero me parece incontestable que si Cristal empató, fue porque Alianza no supo ganar cuando debía. Alianza lo permitió.

Foto: Miguel Bustamante, Terra Perú

Y vuelvo a esto como reflexión final, ya hecha en este blog antes. Los equipos peruanos tienen que aprender a matar cuando pueden hacerlo., Si se puede hacer 5 goles no vale conformarse con hacer 2 o 3. Porque el fútbol tiene dos tiempos y cada tiempo 45 minutos y el panorama de un momento del partido puede cambiar drásticamente después. Y entonces hay que asegurar y estirar la ventaja todo lo posible mientras sea posible.

Esa falta de instinto asesino es la que tantas veces nos ha eliminado de competencias internacionales. Y es precisamente esa falta de instinto asesino la que le costó a Alianza el partido en el Nacional. No es exclusivo de Alianza, suele pasarle a todos los equipos peruanos.

¿El futuro de Alianza? Si Soto consigue que se juegue como en el primer tiempo, si Montaño mantiene el nivel de ayer (mejor si lo levanta, cosa que largamente puede) y si Aguirre también (en 20 minutos hizo más que todos los otros delanteros de Alianza este año), creo que Alianza va a mejorar.

¿Y Crsital? Más que el punto en la tabla, creo que con el empate lo que ha ganado es una fuerza anímica que puede marcarlo en las siguientes semanas. Ahora será difícil que lo bajen.

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  • Posteado en16:11:35
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